Italo Lopez Vallecillos

NACIO EN el barrio de Concepción de la ciudad de San Salvador, a las 09:00 horas del martes 15 de noviembre de 1932.
Fue hijo biológico de Lucinda López Cuéllar -quien falleció cuando el futuro escritor tenía siete años de edad- y de Renato Castello Escrich, quien lo abandonó, para dirigirse a la zona oriental del país, donde el escritor lo encontró años más tarde y se dedicó a pasar algunas temporadas en su compañía.
Tomó su segundo apellido literario de Víctor Vallecillos y su esposa Juana, una familia que lo acogió bajo su tutela, en la zona de la Iglesia del Calvario. Por desgracia, su padre adoptivo falleció joven, por lo que López Vallecillos se vio en la necesidad de emplearse en humildes colchonerías y ventas de muebles del centro capitalino, a la vez que realizaba sus estudios en la Escuela "Joaquín Rodezno". Egresó de bachillerato del Instituto Nacional "Francisco Menéndez", de cuyo órgano de difusión fue editor y distribuidor pragmático.
Surgió a la vida literaria al ganar, a los diez años de edad y junto con Waldo Chávez Velasco, un certamen estudiantil organizado por El Diario de Hoy. En 1950 asumió la dirección de la página infantil de La Prensa Gráfica, que anteriormente era redactada por Chávez Velasco -por entonces también alumno de la escuela pública capitalina "Joaquín Rodezno"-, bajo la supervisión del humorista José Jorge Laínez.
En marzo de 1950, se incorporó al cenáculo literario juvenil desarrollado los martes de cada semana, a partir de las 17:00 horas, en la Escuela Normal de Señoritas "España". A esas reuniones de intercambio artístico asistieron futuros escritores y autoras, como Mercedes Durand, Waldo Chávez Velasco, Irma Lanzas, Eugenio Martínez Orantes, Álvaro Menén Desleal, Orlando Fresedo, Mauricio de la Selva y otros.
Dirigió la efímera revista Hoja (1956-1957), publicada por la Casa de la Cultura de San Salvador y cuyo primer número apareció en 1949. En ella colaboraban Alberto Guerra Trigueros, René Arteaga, Carlos Sandoval, Waldo Chávez Velasco, Roque Dalton, Eugenio Martínez Orantes, Mercedes Durand, Mauricio de la Selva, Otto René Castillo y Manuel Olsen.
Su poema Canto general en seis estancias resultó ganador del primer premio en los II Juegos Florales de Zacatecoluca (19 de diciembre de 1952), a los que se presentó amparado bajo el pseudónimo "Peregrino".
Por pocos meses, fue subdirector-editor-gerente del periódico El independiente, fundado el 2 de abril de 1955 por el joven Jorge Pinto h. y que dejó de publicarse en diciembre de 1957. Abandonó este cargo debido a discrepancias con la dirección de dicho medio.
Nombrado poeta oficial del Club de Alpinismo Centroamericano "El Diario de Hoy" (agosto de 1955), formó parte del grupo Octubre y, con posterioridad, de la Generación Comprometida, grupo literario cuyo nombre fue creado por el propio López Vallecillos, aunque su mismo autor cuestionó su verdadero contenido y propósitos generacionales.
Becado por el Instituto de Cultura Hispánica, estudió periodismo en España (1956-1959). Tras su retorno al país, colaboró en periódicos nacionales y fue director de la colección Papeles de poesía, que durante los años finales de la década de 1950 sostuvieron la Casa de la Cultura de San Salvador y su grupo de apoyo, la Asociación de Amigos de la Cultura.
A partir del domingo 1 de febrero de 1959 se desempeñó como presentador del Noticiero Ceteco, tercer noticiario televisivo salvadoreño, patrocinado por esa marca de leche en polvo y transmitido todos los días, a partir de las 13:15 horas, mediante el nuevo YSU canal 4. Como un aporte significativo para la televisión salvadoreña, este espacio noticioso contaba con servicios gráficos internacionales aportados por la compañía estadounidense CBS. Dos meses después de su primera transmisión, el noticiario cambió su horario para las 19:00 horas.
Director de la Editorial Universitaria "José B. Cisneros" (Universidad de El Salvador, casa editora inaugurada el viernes 27 de febrero de 1959), fue miembro fundador del Partido Radical Democrático, organismo de izquierda nacionalista, de corta duración. Además, se desempeñó como corredactor de su órgano semanal de difusión impresa, denominado El radical, que apareció entre julio de 1959 y agosto de 1960.
A partir de 1960 fue director de la centenaria revista La universidad, lo que despertó sospechas en su contra entre las fuerzas policíacas del régimen de José María Lemus, por lo que fue capturado por la Sección de Investigaciones Criminales de la Policía Nacional, el jueves 7 de septiembre de 1960, poco después de los desórdenes callejeros universitarios y la primera invasión militar al campus, ocurrida en la noche del viernes 2 de septiembre de ese mismo año.
Fue liberado junto con otros reos políticos tras el derrocamiento de Lemus, en la mañana del miércoles 26 de octubre de 1960. Fue recibido y vitoreado en las afueras del reclusorio por una multitud compuesta por veinticinco mil personas. En una ceremonia desarrollada en Casa Presidencial (barrio San Jacinto), a partir de las 11:00 horas del sábado 5 de noviembre de 1960, la Junta de Gobierno entregó a la Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños (AGEUS) las fichas policiales de cada uno de los estudiantes detenidos, entre las que se encontraba la de López Vallecillos.
Desde marzo de 1961 fungió como director del consejo de redacción de la revista Vida universitaria, otro de los más importantes órganos intelectuales de la Universidad de El Salvador, en cuyo paraninfo ofreció un recital poético, en la noche del viernes 26 de mayo de ese mismo año.
A las 10:00 horas del 21 de julio de 1961, fue capturado por las autoridades policiales del Directorio Cívico-Militar, quienes lo condujeron, junto con 17 compatriotas más, hacia el avión presidencial, que despegó del aeropuerto de Ilopango y los condujo a Managua (Nicaragua), donde fueron dejados sin documentos ni dinero. Para poder sobrevivir, López Vallecillos obtuvo un modesto empleo en una radioemisora local. Regresó al país en la primera semana de septiembre de ese mismo año, tras hacer el recorrido a pie, a caballo y en automóvil, en permanente evasión de la vigilancia establecida. Una vez llegado a la capital salvadoreña, denunció su caso en los periódicos y obligó al Directorio a otorgarle garantías de vida y trabajo, a la vez que sus colegas periodistas lo apoyaron con un recurso de amparo ante la Corte Suprema de Justicia. Gracias a estas acciones, pudo retornar a sus labores en la Editorial Universitaria.
Su poemario Súbita presencia obtuvo el segundo premio poético en los Juegos Florales Dicembrinos de Nueva San Salvador (1961). Un año más tarde, se hizo con la máxima presea en el concurso anual de cuentos de Navidad, promovido por el diario capitalino La Prensa Gráfica.
En septiembre de 1963, contrajo nupcias con la médica salvadoreña Silvia Margarita Castellanos. Procreó con ella a Silvia, Ítalo Eduardo y Víctor, convertidos en los albores del siglo XXI en destacados profesionales de formación académica internacional, dedicados en El Salvador y Estados Unidos a campos de trabajo que abarcan desde el análisis literario hasta la física nuclear.
Desde septiembre de 1965, se incorporó a las filas del Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), un partido político de intelectuales progresistas, desaparecido en los años 90. Sobre esta faceta de su vida, el ya fallecido Dr. Melitón Barba, su colega en esas gestas partidarias, escribió reveladoras páginas en su libro testimonial Ítalo López Vallecillos, el político (San Salvador, 1996).
En su carácter de director de la Editorial Universitaria y miembro del Patronato de la Biblioteca Central de la Universidad de El Salvador, acompañó al rector Dr. Fabio Castillo Figueroa a Harvard (Massachussets, Estados Unidos), con el fin de hacer una primera evaluación de la valiosa colección de libros de antropología, arqueología e historia, que perteneció al Dr. Edwin M. Shook. Tras la evaluación de otra comisión y de expertos consultados, las 13,026 piezas de la Colección Shook fueron compradas en 150,000 dólares, el 25 de octubre de ese mismo año, en una transacción presidida en Harvard por el fiscal universitario, el también abogado y escritor José María Méndez. Despojada de muchos de sus más valiosos volúmenes durante intervenciones militares y desastres naturales -como resultado de los cuales muchos libros fueron vendidos en Estados Unidos-, los restos de la Colección Shook se guardan, desde 1995, en el Instituto de Estudios Antropológicos, Arqueológicos e Históricos del Alma Mater nacional.
Por la calidad de su obra poética, fue uno de los autores seleccionados por el escritor uruguayo Mario Benedetti para su antología Los mejores poemas de amor de Hispanoamérica (Uruguay, 1967).
Miembro de la Academia Salvadoreña de la Lengua, fungió como director de la Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA, San José, Costa Rica, 1970-1975) y de UCA Editores (1975-1983), perteneciente a la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" (UCA, San Salvador), a la que fundó y dotó de casi todas las colecciones de su fondo bibliográfico.
Retornó a Costa Rica en octubre de 1983 por la situación de intolerancia política imperante en El Salvador, que motivó sendos atentados dinamiteros contra su residencia y las oficinas de UCA Editores. En la capital tica dirigió las publicaciones de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y la página cultural del Diario de Costa Rica, hecho que le mereció la entrega del Premio "Joaquín García Monge", conferido por primera y única vez a un extranjero.
Falleció en la sala de operaciones de un hospital de la ciudad de México, el 9 de febrero de 1986, a causa de un paro cardíaco que le sobrevino en medio de una complicada intervención sobre una pancreatitis hemorrágica.
Su vida intelectual puede resumirse en que fue un poeta, ensayista, dramaturgo, periodista, editor, divulgador cultural e investigador acucioso y prolijo, que realizó una importantísima labor intelectual en el ámbito centroamericano.
Entre sus obras publicadas se encuentran Biografía del hombre triste (poesía, Madrid, 1954), Imágenes sobre el otoño (poesía, San Salvador, 1962, con ilustraciones de Camilo Minero y Carlos Cañas), México tras la cortina de cactus (carta abierta al mandatario mexicano Adolfo López Mateos, San Salvador, 1963, 7 págs.), El periodismo en El Salvador (ensayo histórico-crítico, San Salvador, 1964), Gerardo Barrios y su tiempo (dos tomos, ensayo biográfico-histórico que, por presiones políticas, fue despojado del primer premio en el Certamen Nacional de Cultura, San Salvador, 1965), Burudi sur (pieza teatral en dos actos, premiada con mención de honor en el XVII Certamen Nacional de Cultura de El Salvador, 1967. Fue publicada en la revista La universidad, San Salvador, marzo-abril de 1968), Puro asombro (poesía, San Salvador, 1970), Inventario de soledad (poesía, San Salvador, 1978) y Las manos vencidas (pieza teatral estrenada por el Teatro Universitario en 1967, pero no publicada, pese a su primer premio en los Juegos Florales de Quetzaltenango, Guatemala, 1964).
Escribió también los ensayos La influencia de México en la Independencia de Centroamérica, La insurrección popular campesina de 1932, La dictadura del general Maximiliano Hernández Martínez y la pieza teatral Celda noventa y seis (tres actos y un epílogo, 1975).
En 1987, la Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA), con sede en la capital costarricense, publicó las 345 páginas de su Poesía completa -donde se incluyó el poemario Del vulnerable amor-, precedidas por un sentido testimonio de amistad escrito por el sacerdote jesuita Ignacio Ellacuría, rector de la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas", asesinado junto con otros religiosos jesuitas y dos colaboradoras, en las primeras horas del 16 de noviembre de 1989, en una acción perpetrada por algunos elementos de batallones elite del ejército salvadoreño.
En 1998, la dirección de Publicaciones e Impresos de CONCULTURA dio a conocer su antología Ciego afán, seleccionada y prologada por el intelectual salvadoreño Dr. Ricardo Roque Baldovinos.

Entre sus obras inconclusas o inéditas se encuentran el Índice general de la poesía salvadoreña (1760-1960), Historia general de El Salvador (1525-1969), Espejo (poesía, 1962) y las galardonadas monografías históricas de Usulután (1960) y Ahuachapán (septiembre de 1962, certamen del centenario de titulación como ciudad al que se presentó con el alias "Víctor Prudencio Villareal")