Hugo Lindo

HUGO ERNESTO Lindo Olivares nació en el centro de la ciudad portuaria de La Unión, el 13 de octubre de 1917.
Su formación literaria adolescente estuvo influida por lecturas de autores franceses, sugeridas por el poeta sonsonateco Francisco Herrera Velado.
Se graduó como bachiller (1933) y como doctor en Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la Universidad de El Salvador, con su tesis El divorcio en El Salvador. Historia legislativa, jurisprudencia y anotaciones críticas (San Salvador, Universitaria, marzo de 1946. Publicada en 1948, 223 págs., fue reeditada en 1959), por la que el Alma Mater nacional le otorgó una medalla de oro, entregada en ceremonia pública el sábado 2 de marzo de 1946.
Junto con Francisco Sequeira, fue codirector de la revista científica centroamericana Sócrates (San Salvador, octubre de 1936), luego de lo cual volcó sus inquietudes literarias en las páginas de El Diario de Hoy, realizó un viaje a Chile (1941), en busca de ampliar sus horizontes intelectuales y estudiantiles, gracias a los cuales pudo publicar artículos en El mercurio (Santiago de Chile) y El universal (Caracas, Venezuela), además de dar a conocer tres libros de literatura infantil en la prestigiosa editorial Zig-Zag, de la capital chilena, uno de los cuales fue Los tres regalos del güegüe (leyenda nicaragüense ilustrada por Mario Torrealba, 1940, 29 págs.).
Fundador de la revista jurídica Fas et Jus (octubre de 1941, Tipografía La Unión de Dutriz Hnos.), alcanzó los primeros premios en la rama poética de los Juegos Florales de Santa Ana (julio de 1935 y julio de 1943, con Trilogía de la ternura y Las cuatro dimensiones del instante-Católica biografía del dolor), al igual que el primer galardón en cuento y una mención honorífica en poesía en los Juegos Florales de San Miguel (noviembre de 1943, por Risa de tonto y Preces a Nuestra Señora de la Paz).
Su trabajo Figura y alabanza de don Miguel de Cervantes Saavedra obtuvo la primera presea en el certamen poético organizado por la capitalina Sociedad de Beneficencia Española (diciembre de 1943).
Director del diario capitalino La tribuna (1 de marzo al 23 de julio de 1946) y primer vocal de la junta directiva de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES, abril de 1946), fue invitado por la Organización de las Naciones Unidas para que, como representante salvadoreño, visitara la península de Corea, periplo hacia el que debía partir el miércoles 14 de enero de 1948, pero al cual no asistió.
Colaboró con artículos y poemas en varias publicaciones diarias y periódicas de diversos países, algunas veces amparado en los pseudónimos "Andrú Hero" y "Ramón de Torre".
Casado con Carmen Fuentes (nacida en 1921), juntos procrearon a Matilde del Carmen, Irma Ruth (de Álvarez), Óscar, Arturo, Ricardo Ernesto, Héctor y Astrid (casada con el antropólogo Carlos Benjamín Lara Martínez). Los tres últimos son, en la actualidad, destacados elementos nacionales en los respectivos campos de la literatura, la historia y la psicología.
Se desempeñó como juez y asesor del Ministerio de Justicia (1948), catedrático de nociones generales de Filosofía en las Facultades de Ciencias Económicas y Derecho de la Universidad de El Salvador (1949), secretario del Consejo Central de Elecciones (1950), decano interino de la Facultad de Humanidades de la Universidad de El Salvador (1950), concejal de la municipalidad de San Salvador (14 de agosto de 1952) y director-fundador del Departamento Editorial del Ministerio de Cultura (1954).
Fungió también como presidente del Subcomité de Periodistas y Escritores del Partido Revolucionario de Unificación Democrática (PRUD), constituido en marzo de 1952 por Luis Gallegos Valdés, Manuel Aguilar Chávez, Manuel Barba Salinas, Claudia Lars, Quino Caso, Ricardo Trigueros de León y muchos intelectuales más.
Revolucionario y anticipado en muchos de sus planteamientos, entre 1952 y 1953 divulgó diversos escritos periodísticos para estimular en la creación de archivos sonoros de los principales personajes nacionales y la sistematización de una historia de la literatura salvadoreña. Además, fue colaborador de las revistas Ars e Índice (San Salvador, 1953).
Tras someterse a los exámenes de rigor, fue admitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores como parte de su personal diplomático a partir del miércoles 29 de abril de 1953. Así, se desempeñó como encargado de negocios (agosto de 1953) y embajador de El Salvador en Chile (1953-1959), Colombia (julio de 1959-1960) y España (1969-1972). Originalmente, su destino diplomático después de la sede en Bogotá era París (Francia), puesto para el que fue nombrado en octubre de 1960, pero cuyo nombramiento sufrió retrasos y modificaciones tras el derrocamiento del mandatario salvadoreño José María Lemus. En atención a sus servicios diplomáticos en tierra hispana, el gobernante español, generalísimo Francisco Franco, lo condecoró con la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica, en julio de 1972.
En abril de 1961, el golpista Directorio Cívico-Militar lo nombró como ministro de Educación y fue la primera persona en desempeñar dicho cargo estatal. Debido a un agravamiento en su estado de salud, solo pudo acudir dos días al despacho, por lo que en la tarde del sábado 6 de mayo partió a realizarse tratamientos intensivos en Estados Unidos. Una vez restablecido, retornó al país el viernes 19 de mayo de ese mismo año y reasumió sus funciones ministeriales una semana más tarde.

Destituido de su cargo ministerial por el presidente provisorio de la República, Dr. Rodolfo Cordón (25 de enero de 1962), después fungió como magistrado de la Cámara Segunda de la Primera Sección del Centro (Cojutepeque, julio de 1963) y director de la Oficina de Asuntos Culturales de la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA, San Salvador).