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David Escobar Galindo
JOSÉ DAVID Francisco Escobar Galindo nació en la ciudad de Santa Ana, el 4 de octubre de 1943. Es hijo del cafetalero José David Escobar y de su esposa, Estela Galindo Pohl.
Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio "Marcelino García Flamenco", en la ciudad de San Salvador.
Inició su actividad literaria una tarde de 1953, cuando compuso el poema Ilusión, en la finca "Riverside", del cantón San Nicolás (Apopa), manuscrito que entregó a Margarita Perla, una de las personas que servían en aquella propiedad, quien aún lo conserva. A partir de entonces, ha trabajado la poesía, el cuento, la novela, la fábula, el teatro, la investigación literaria, el ensayo, el artículo político, la reseña bibliográfica y la perorata académica.
El 23 de enero de 1961, ingresó a la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la Universidad de El Salvador, de la que se doctoró siete años más tarde, con tres medallas de oro, la designación de mejor estudiante durante seis años consecutivos y su laureada tesis La causalidad penal (San Salvador, 1977).
En julio de 1962, su trabajo poético Para estrenar una voz..., presentado bajo el seudónimo "Balbuciente", se hizo acreedor a una recomendación de publicación por parte del jurado calificador del XI Torneo Cultural de la Asociación de Estudiantes de Derecho (AED) de la Universidad de El Salvador. En noviembre de ese mismo año, ganó el primer premio de cuento y el segundo lugar de poesía -compartido con Alfonso Quijada Urías- en el II Certamen Cultural de la Asociación de Estudiantes de Humanidades de la Universidad de El Salvador.
Desde ese año, este conocidísimo escritor ha ganado cerca de veinte premios literarios nacionales e internacionales, entre los que se destacan los Juegos Florales Hispanoamericanos (poesía, Archidona, España, 1971), el Premio "bachiller Rafael Osejo" de Narrativa, en el Certamen de Artes y Letras de Costa Rica (1972), la Carabela de Oro (poesía, Barcelona, 1976), el Premio Único "Pedro Bargueño" (poesía, Granada, España, 1977) y el título de Maestre de la Gaya Ciencia (1983), logrado tras alcanzar tres primeros premios poéticos (1980, 1981 y 1983) en los anuales Juegos Florales Centroamericanos de Quetzaltenango (Guatemala).
También ha desempeñado cargos como delegado salvadoreño ante el Congreso Latinoamericano de Escritores (Caracas, Venezuela, 1970), director de la Biblioteca Nacional (enero-octubre de 1971, cuando también creó y editó el único número de la revista cultural Signo) y de la revista Cultura (1977-1993); director del comité ejecutivo de la Feria Internacional de El Salvador (1972-1979); director de Organismos Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores (1972-1973); miembro de la Comisión Redactora del Tratado de Paz con Honduras (1980); integrante de la Comisión Negociadora del Gobierno (1989-1992) que firmó con el FMLN los históricos Acuerdos de Paz (Chapultepec, México, 1992) que pusieron fin a la guerra civil salvadoreña y mediador en la crisis entre las instancias gubernamentales y el gremio médico (1998).
Casado desde abril de 1999 con la pintora y escultora Titi Escalante, se desempeña en la actualidad como rector de la Universidad "Dr. José Matías Delgado", miembro del Consejo Académico de la Escuela Militar "Capitán General Gerardo Barrios", vicepresidente de la Fundación para la Paz (FUNDAPAZ), integrante del Consejo Nacional de Seguridad (1996-2001), representante de El Salvador en el comité ejecutivo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, con sede en París), miembro del panel de árbitros de la Corte Permanente de Arbitraje (La Haya, Holanda, enero de 1996) y funcionario de las comisiones nacionales del Nuevo Milenio y de colaboración con la Reforma Educativa.
Es miembro del Instituto de Cultura Hispánica (1970), del Instituto Sanmartiniano Salvadoreño y vicedirector de la Academia Salvadoreña de la Lengua, entidad cultural a la que pertenece desde 1969.
Ha sido honrado con importantes preseas y distinciones nacionales e internacionales, como la Encomienda de Alfonso X El Sabio (España, 1971), el Premio de Cultura "Antonia Portillo de Galindo" (centro Cultural Salvadoreño, San Salvador, marzo de 1986), el grado de caballero de la Orden de las Artes y las Letras (Francia, diciembre de 1990) y los títulos de ciudadano e hijo meritísimo de las ciudades de San Salvador, Ahuachapán y Santa Ana.
Su primer material publicado tuvo carácter antológico, cuando su poema El día, de tres estrofas, fue reunido por Rolando Monterrosa -entonces compañero de estudios universitarios y editor de El Diario de Hoy desde hace varios años- junto con otras producciones de Porfirio Cerritos y Santiago Castellanos h., después derivados hacia los terrenos de la docencia secundaria y el periodismo. Así surgieron los escasos ejemplares del opúsculo Tres poemas (Washington D. C., ¿1962-1963?), cuyo trabajo tipográfico fue realizado por el propio Monterrosa en una Chandler, a lo que sumó una introducción, calzada con el pseudónimo "Maximiliano A. Covanegra".
Después de esa publicación inicial y la divulgación de los triunfantes poemarios El bronce y la esperanza (revista Vida universitaria, San Salvador, 1963) y Recóndita vigilia (1966), su bibliografía poética cuenta con títulos tales como La estación luminosa (1965), Las manos en el fuego (en coautoría con Mercedes Durand, 1969; 1994), Extraño mundo del amanecer (1970; 1973, ampliado; 1991), Duelo ceremonial por la violencia (marzo de 1971; reimpreso en México, 1983), Una pared pintada de hombre (1971), Destino manifiesto (Madrid, 1972), El despertar del viento (Cuenca, España, 1972), Vigilia memorable (1972), Memoria de España (1972; reeditado en México, 1973), Discurso secreto (1975), Coronación furtiva (Madrid, 1975), La barca de papiro (Santa Fe, Argentina, 1975), Sonetos con una lágrima por la muerte imposible de Claudia Lars (Santa Fe, Argentina, 1976), El corazón de cuatro espejos (1976), Libro de Lillian (elegía, 1976; reeditado en 1983), Arcanus (1976), Israel, ¿hasta cuándo? (San Salvador, 1976. Publicado después como Israel, fuente y llama, edición bilingüe, San Salvador-París, 1981, con ilustraciones de S. Belinger y traducciones al francés de Jan Owska), Trenos por la violencia (1977), Primera antología (Barcelona, 1977), El país de las alas oscuras (1977), Brasa y espuma (1978, 250 ejemplares numerados), Darío en la ciudad destruida (1978), Las nubes en el confín (1978) y Sonetos penitenciales (1979, cinco ediciones en San Salvador y México).
Ese listado de publicaciones poéticas continúa con El guerrero descalzo (poemario, Santa Ana, 1979; antología, San Salvador, 1990), La ronda de las frutas (poesía infantil, 1979, 1992, 1995), Sonetos de sal y ceniza (Santa Ana, 1980), Campo minado (1981. Son poemas escritos en 1968), La sangre y la tinta (1981), El gorrión en la catacumba (Barcelona, 1982. Está formado por poemas escritos en 1975,), Canciones para el álbum de Perséfone (1983), El libro de la buena estrella (1983 y 1998), Las máscaras yacentes (1984), Universo neutral (1985), Jornadas del ángel (Madrid, 1985), Pasión del tiempo (1987, dos ediciones, con ilustraciones del artista español Benjamín Saúl), Oración en la guerra y otros poemas (1989), Cantos a la noche (1990), Poemas para colorear un pequeño país (poesía infantil, 1991), Los jazmines heredados (1992), Doy fe de la esperanza (1993. Dedicado a la paz salvadoreña naciente, mereció dos ediciones), Ejercicios matinales (1994), Dios interior (1995), Devocionario (1995, 1999), Árbol sin tregua (1996), El venado y el colibrí (1996, en coautoría con Eduardo Sancho, el excomandante guerrillero "Fermán Cienfuegos"), Esquirlas y vilanos (1997), El viaje circular (1999), Cornamusa (1999, que reúne tres poemarios escritos entre 1975 y 1977), Guijarros de humedad (haikús, 2000) y El jardín sumergido (2001). Tiene en prensa otra colección de haikús, escrita en coautoría con Álvaro Menén Desleal.
En narrativa ha publicado Una grieta en el agua (novela escrita entre julio y agosto de 1971, fue impresa en la capital costarricense en 1972. Una década más tarde, en Nueva San Salvador fue dada a conocer una nueva edición, corregida y aumentada), La rebelión de las imágenes (cuentos, 1972; reeditado en 1978), Matusalén el abandónico (cuentos, 1980), Los sobrevivientes (cuentos, 1980, obra premiada con el primer premio en los Juegos Florales de Quetzaltenango, Guatemala), La tregua de los dioses (relatos y teatro, 1982), La estrella cautiva (novela, 1985; republicada en 1996) y Los fuegos del azar (cuentos, 1993).
Desde marzo de 1985 mantiene, en el suplemento literario dominical del diario La Prensa Gráfica, una sección titulada Historias sin cuento, algunos de cuyos relatos han sido reunidos en los libros Gente que pasa (1989), La noche del dragón (1991), Elvira y el arcángel (1993), El navegante solitario (1998) y La valija celeste (2000).
También son de su autoría las piezas teatrales Después de medianoche (1981; 1988, en edición bilingüe, con traducción al inglés por Roy C. Boland y Walter Pollard), El caballo en la sombra (1983, en revista Cultura) y Las hogueras de Ítaca (drama en verso y dos escenas, escrito entre el 18 y el 23 de abril de 1984. Premiado en los Juegos Florales Centroamericanos de Quetzaltenango, Guatemala, fue publicado en 1987), al igual que los volúmenes titulados Fábulas (1979, 1982; 1985, en edición bilingüe, con traducciones al inglés por Elizabeth Gamble-Miller y Helen D. Clement), El libro blanco (prosas poéticas, 1997), Bajo el subsuelo de los volcanes (prosas políticas, 1997) y Astillas de Cortés Blanco (1999-2000, tres tomos de greguerías y aforismos, publicados desde 1981 en La Prensa Gráfica).
Entre sus trabajos de antología e investigación se encuentran Poesía femenina de El Salvador (1976, preparada junto con Luis Gallegos Valdés), El árbol de todos (selección de textos de literatura mundial, 1979, reeditada varias veces), Índice antológico de la poesía salvadoreña (1982, reeditado), Páginas patrióticas salvadoreñas (compilación de textos cívicos, 1988), Antología del relato costumbrista en El Salvador (en revista Cultura, San Salvador, 1989) y sendas antologías poéticas del salvadoreño Ricardo Trigueros de León (1979) y del nicaragüense universal Rubén Darío (1980).
En el marco de la guerra con Honduras (julio de 1969), escribió la letra de la canción Reivindicación salvadoreña, musicalizada por Ricardo Andino -actual residente en Sydney (Australia)- y grabada en un disco de 45 revoluciones por minuto.
Su participación como negociador gubernamental durante el conflicto bélico salvadoreño permitió que su trabajo La paz en El Salvador: itinerario crítico de una transición fuera incorporado con otros textos de destacados latinoamericanos en el volumen Desarrollo y paz en América Latina: una visión autocrítica desde el sur (Bilbao, Universidad de Deusto, 1995, 112 págs.).
Varios de sus libros han sido motivo de reseñas y análisis académicos locales e internacionales, al igual que de traducciones al alemán, portugués, francés e inglés.
Su nombre lo ostentan el instituto nacional de la colonia San Antonio (ciudad de Guazapa, departamento de San Salvador), la biblioteca de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (San Salvador) y el edificio sureste de las remodeladas instalaciones del Centro Cultural Salvadoreño (San Salvador, 19 de julio de 2001), una institución de enseñanza bilingüe fundada en 1955 como Centro El Salvador-Estados Unidos.
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