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Alberto Masferrer
VICENTE ALBERTO Mónico Masferrer nació el 24 de julio de 1868, en la villa de Tecapa, hoy ciudad de Alegría, departamento de Usulután.
Fue "hijo natural" (como se llamaba entonces a los nacidos fuera del matrimonio) de Leonor Mónico (quien fallecería a los 89 años, en julio de 1941) y del varias veces diputado Enrique Masferrer (Usulután, ¿?-11.febrero.1887).
Su padre inicialmente no lo reconoce, pero al cumplir cuatro años lo lleva a vivir a su casa, donde convive con los hijos que ha gestado con su esposa, Teresa Crespo. La crasa realidad de su nacimiento marcará con profundidad la vida y obra de denuncia social del librepensador Masferrer.
Asiste a la escuela en Jucuapa, que en esa época era un centro de cultura, ya que de ella salen posteriormente intelectuales como Vicente Rosales y Rosales, Carlos Serpas y otros.
Después de recibir esas primeras enseñanzas, su padre lo envió como interno al colegio capitalino de la educadora francesa Augustine Charvin, del cual se escapa al poco tiempo. Enterado su padre, lo hace ingresar al internado del colegio dirigido en San Salvador por el educador cubano Hildebrando Martí del que es retirado por negarse a cumplir un castigo.
Enviado junto con sus hermanos Enrique y Eduardo a la ciudad de Guatemala, se fuga nuevamente del colegio en que se encuentra interno y esto ocasiona que su padre le retire su apoyo económico. Recorre a pie Guatemala, Honduras y Nicaragua, países donde ejerce diversas labores, desde buhonero hasta maestro de primeras letras. En Rivas (Nicaragua) lo destacan a la isla de Ometepe, como profesor del presidio. Posteriormente, sin tener título académico alguno, lo ascienden a director de la Escuela de Varones, en San Rafael del Sur.
Viaja a Costa Rica, en 1885, y al año siguiente está de regreso en El Salvador, desempeñándose como maestro en El Carrizal.
Al cumplir los 20 años de edad, su obra literaria se reduce a un puñado de poemas y a dos breves libros, uno de corte sentimental y otro de tipo testimonial, en que narra sus peripecias por tierras hondureñas y nicaragüenses. Según el propio Masferrer, todos estos escritos los destruyó al retornar a El Salvador.
En 1888 asciende a director de la escuela de varones en Jucuapa. En 1890 es subdirector escolar en Sensuntepeque y archivero de la Contaduría Mayor en San Salvador.
Ocupó los siguientes cargos públicos y privados: director del Diario oficial (1892); director general de Educación Pública (1895); secretario del Instituto Nacional (1900); cónsul de El Salvador en San José (Costa Rica, 1895-1899), Argentina (1901, nombramiento dejado sin efecto), en Chile (1902-1904) y en Amberes (Bélgica, 1910-1916, donde cursa dos años universitarios como alumno libre y, en 1913, pasa a Roma y Florencia); inspector de Instrucción Pública (1908); delegado de El Salvador a la Conferencia de La Haya (1912); colaborador en el Segundo Congreso Científico en Washington (1915) y asesor del Ministerio de Instrucción Pública.
Durante su estancia en Chile, fue columnista de los diarios El chileno, de Santiago, y El mercurio, de Valparaíso, donde firmaba una columna humorística con el seudónimo de "Lutrín". Durante sus días costarricenses, de septiembre de 1896 a enero de 1897 dirigió la Revista nueva, publicada en la ciudad de San José.
Fue colaborador de las revistas sansalvadoreñas La pluma (1892) y La república de Centro América (1897), presidente de la Sociedad Científico-literaria "José Cecilio del Valle" (Santa Ana, 1909), colaborador social y literario del semanario ahuachapaneco La nueva era (1905) y colaborador de las revistas Actualidades (1915).
Autodidacta y gran aficionado a la guitarra, se casó en dos ocasiones, con Rosaura Castañeda -con quien contrajo nupcias en Santiago (Chile), en 1903. Años más tarde, se divorció de ella- y con Rosario de Masferrer, quien se convirtió en su viuda. No tuvo descendencia de ambos enlaces, aunque sí dejó dos vástagos fuera de matrimonio: el ya fallecido coronel Benjamín Mejía y Albertina, una monja residente en Bélgica.
Vuelto a El Salvador en septiembre de 1917, fue fundador y director del efímero Instituto Ixelles (San Salvador, 1918), colaborador de Los obreros unidos (1918), redactor del semanario capitalino Renovación (1918), cofundador de la Sociedad Protectora del Niño "Cruz Blanca Salvadoreña" (18 de agosto de 1918) y colaborador del diario La Prensa, a partir del sábado 18 de septiembre de 1920.
En mayo de 1922, durante el período presidencial de Jorge Meléndez, enfermó de gravedad y permaneció, aquejado por la pobreza, en su casa del barrio de San Sebastián, en la entonces Villa Delgado. En cumplimiento de las órdenes del mandatario, se le pretendió entregar la astronómica suma de mil colones en atención a sus servicios previos, pero el librepensador la rechazó bajo el argumento de que no recibía dinero que no hubiese ganado con su trabajo y sus conocimientos. Por las mismas fechas, en Honduras fueron impresos cinco mil ejemplares de su obra Leer y escribir.
Fue diputado por El Salvador ante la Asamblea Constituyente Federal (Tegucigalpa, julio-septiembre de 1921), editorialista del periódico El día (1923), director de la revista La escuela salvadoreña (Ministerio de Instrucción Pública, San Salvador, septiembre de 1923-julio de 1926), académico honorario de la Universidad de El Salvador (enero de 1924), colaborador especial del diario capitalino La Prensa (marzo de 1926, en cuyo carácter condenó la invasión estadounidense a Nicaragua y las intervenciones de Wall Street) y miembro de la Academia Salvadoreña de la Lengua, donde ocupó la silla N, que anteriormente había sido usada por el poeta y general Juan José Cañas.
Con José Bernal, en 1928 fundaron el diario Patria, donde Masferrer se hizo cargo de la dirección y mantuvo la sección editorial y el semanario intelectual Vivir, opiniones todas que tuvieron fuerte impacto en el pensamiento y discusión social de su tiempo. En marzo de ese mismo año y mediante hojas sueltas, propuso a la sociedad capitalina la fundación de una Liga Defensora del Pájaro, con lo que dio muestras de su preocupación por la ecología nacional, campo en el cual fue uno de sus pioneros.
En septiembre de 1929 fue designado como representante del periodismo salvadoreño en la inauguración del Palacio de la Prensa, abierto en la capital española. Sin embargo, declinó ese honor.
En la campaña presidencial de 1931 apoyó los intereses del ingeniero Arturo Araujo, candidato del Partido Laborista que le ofreció hacerle realidad su doctrina vitalista, aparte de que lo designó como diputado y colaborador especial suyo (marzo de 1931).
Desilusionado por la demagogia del fugaz régimen, se marchó hacia el exilio en Guatemala, donde le fue ofrecida la dirección de un periódico en Quetzaltenango, oferta que rechazó. A raíz del levantamiento salvadoreño de enero de 1932, el gobierno guatemalteco le solicitó abandonar su territorio, por lo que se trasladó a Honduras, donde residió en San Pedro Sula, en casa de la escritora Graciela Bográn.
Aquejado por la parálisis y por cierto nivel de lagunas mentales, su vida estuvo en peligro al retornar a El Salvador, cuando el avión que lo conducía tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en la hacienda La Carrera (Usulután), el 24 de agosto de 1932 falleció en la ciudad de San Salvador, en la noche del domingo 4 de septiembre de 1932. Considerado una verdadera manifestación nacional de duelo, su sepelio tuvo lugar en la tarde del día siguiente, en el Cementerio General capitalino.
Sus sucesivos mausoleos fueron declarados Monumentos Nacionales mediante sendos decretos legislativos emitidos el 30 de agosto de 1949 y el 22 de noviembre de 1957. Este último ordenó la creación del "Cuadro Masferrer", situado al occidente del camposanto sansalvadoreño, en un terreno expropiado por el Estado a Víctor M. Escobar, lugar donde ahora reposan los restos mortales del escritor usuluteco.
Además de ser motivo de varias emisiones postales nacionales, un congreso panamericano de educadores, reunido en la ciudad brasileña de Río de Janeiro (1949), lo designó como "Maestro de América", mientras que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) lo escogió como el cuarto autor latinoamericano cuya obra pretendía verter al francés e inglés (marzo de 1950). El 21 de octubre de 1982, la Asamblea Legislativa lo declaró como "Precursor de la Seguridad y Justicia Social en El Salvador".
Aunque un decreto legislativo del 11 de agosto de 1933 ordena la recopilación y edición de la obra masferreriana por cuenta del Estado salvadoreño, hasta la fecha ese trabajo aún se encuentra pendiente.
A lo largo del siglo XX, su legado de papeles y efectos personales ha sido reunido y custodiado en San Salvador por el Instituto Masferreriano Salvadoreño (fundado en 1970) y por el empresario privado José Panadés hijo.
Entre sus obras publicadas se encuentran Páginas (San Salvador, 1893, con prólogo de Angulo Lewis), En Costa Rica (s. f.), Niñerías (páginas autobiográficas de la infancia y adolescencia, 1900), Ensayo sobre el desenvolvimiento político de El Salvador (1901), Recortes (1908), Las nuevas ideas (Amberes, Bélgica, 1910), ¿Qué debemos saber? (1913), Leer y escribir (Escrita en Italia, en 1813, fue divulgada en San Salvador por el diario La Prensa, en diciembre de 1915), Pensamientos y formas. Notas de viaje (San José, Costa Rica, 1921), El buitre que se tornó calandria (noveleta, San José de Costa Rica, 1922), Ensayo sobre el destino (San José, Costa Rica, 1925), Las siete cuerdas de la lira (San Salvador, 1926), El dinero maldito (ensayo, 1927) Ensayos y figuraciones sobre la vida de Jesús (San Salvador, 1927), Helios (1928), La religión universal (1928); El mínimun vital (ensayo, 1929), Una vida en el cine (noveleta, Guatemala, 1929) y El libro de la vida (Guatemala, 1932).
De forma póstuma aparecieron El rosal deshojado (1935), La misión de América (1945) y Cabañas (narración para jóvenes sobre la vida del general hondureño Trinidad Cabañas, Tegucigalpa, 1980, 16 págs.). Aún siguen inéditas las obras Caminos de la paz, Hojas al viento, El alma del naranjo y Hombre o vampiro.
Entre las selecciones y compilaciones de sus escritos merecen citarse Obras completas (tomo I, San Salvador, Tipografía La Unión, 1935), Páginas escogidas (selección de Francisco Morán, acompañada por una reseña cultural de El Salvador, escrita por Claudia Lars, Buenos Aires, W. M. Jackson, 1945, 420 págs.), Obras (San Salvador, Universidad Autónoma de El Salvador, 1948), Páginas escogidas (selección de José Luis Martínez, San Salvador, Dirección General de Bellas Artes, 1953, 309 págs.), Patria (artículos y editoriales recopilados por Pedro Geoffroy Rivas, San Salvador, Universitaria, 1960, 241 págs.), Prosas escogidas (selección de Luis Aparicio, San Salvador, Departamento de Publicaciones del Ministerio de Educación, 1968, 47 págs.) y Obras escogidas (dos tomos, selección y prólogo de Matilde Elena López, San Salvador, Universitaria, 1971).
De los trabajos dedicados a su vida y obra, Manuel C. Masferrer escribió el libro Vida anecdótica y rasgos biográficos del escritor don Alberto Masferrer (San Salvador, CANPress, 1957, 146 págs.), estudio biográfico al cual se suman los aportes y valoraciones hechas por Francisco Morán (Alberto Masferrer o la conciencia social de un pueblo, San Salvador, 1951), Matilde Elena López (Masferrer, alto pensador de Centro América, Guatemala, 1954; San Salvador, 1984), Pedro Geoffroy Rivas et al (En torno a Masferrer, San Salvador, 1956), Rafael Antonio Tercero (Masferrer, un ala contra el huracán, San Salvador, 1958), Rogelio Monterrosa Sicilia (Vida y visión de Alberto Masferrer, San Salvador, 1962) y María Dolores Andino de Meléndez et al (Alberto Masferrer humanista, tesis universitaria, San Salvador, Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas", 1976).
Con el paso del tiempo, han ostentado su nombre la Sociedad de Maestros de Secundaria de San Miguel; la Sociedad de Maestros de Santa Ana; el aula masculina de sexto grado del Colegio Centroamericano (San Salvador, 10 de septiembre de 1953); un premio de Ciencias Sociales en el anual Torneo Cultural Centroamericano de la Asociación de Estudiantes de Derecho (Universidad de El Salvador); una medalla al mérito magisterial de la Federación Nacional de Asociaciones de Padres de Familia de El Salvador (1959), la biblioteca del Instituto "Nuestra Señora de Guadalupe" (avenida España, San Salvador) y el primer premio de ensayo del primer Certamen Cultural Universitario, promovido por la Asociación de Estudiantes de Humanidades de la Universidad de El Salvador (octubre de 1961).
También fueron bautizados con su nombre un proyecto internacional para erradicar el analfabetismo (VIII Reunión del Consejo Interamericano para la Educación, la Ciencia y la Cultura, febrero de 1976), un Proyecto Multinacional de Educación Integrada para Adultos (Michoacán, México, 1977), sendas calles en su localidad natal, la ciudad de Sonsonate, Santo Tomás (departamento de San Salvador), de Puerto El Triunfo (departamento de Usulután) y Jocoro (departamento de Morazán); dos avenidas de la capitalina colonia Escalón y de San Juan Nonualco (departamento de La Paz); la Asociación de Desarrollo Comunal (ADESCAM, Alegría, departamento de Usulután) y la segunda planta de aulas en las remodeladas instalaciones del Centro Cultural Salvadoreño (San Salvador, 19 de julio de 2001), una institución de enseñanza bilingüe fundada en 1955.
Además, su apelativo ha servido para denominar a un tercer ciclo nocturno (Aguilares), a un instituto nacional (colonia Zacamil, San Salvador); a la desaparecida Ciudad Normal (acuerdo y decreto ejecutivos 1227 y 31, del 26 de abril de 1950 y 28 de junio de 1971) y su revista (mayo de 1951); una escuela parvularia de la colonia Santa Rosa del barrio El Calvario (Cuscatancingo, departamento de San Salvador, junio de 1954); una universidad privada (San Salvador, 1980) y a varias escuelas urbanas situadas en Nueva San Salvador, San Salvador, San Rafael Oriente, centro penal de Quezaltepeque, barrio San José (Olocuilta, departamento de La Paz), Alegría (inaugurada el martes 3 de febrero de 1959), ciudad de Usulután, barrio San Juan (ciudad de San Miguel) y barrio La Fuente (San Simón, departamento de Morazán).
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